miércoles, 19 de mayo de 2010

Graffiti, identidad ciudadana Por Laura Ballesteros



Grafiti, grafiti, ¿Cómo es posible que un dibujo genere tanta problemática? Es interesante como el graffiti está presente en el diario vivir de millones de habitantes, y a veces pasa de manera tan desapercibida que se ve como un elemento más de la “cuadra” o del barrio. El graffiti posee sus orígenes en los antepasados que realizaban dibujos en las paredes de las cuevas donde habitaban, para registrar vivencias diarias de toda una comunidad. Estos actos “vandálicos” tienen su origen en los antepasados que realizaban dibujos en las paredes de las cuevas donde habitaban, lo que permitió al mundo entero conocer acerca de un mundo ancestral, dando una mirada profunda a las costumbres y a la identidad de una cultura. El carácter crítico e ideológico presente en estos grabados son una manera de expresión diferente a las convencionales, pero que a veces tiene más significado, relevancia y un mayor nivel de repercusión en los habitantes de un lugar determinado que los mismos medios de comunicación que se realizan de manera legal. Algo curioso así como el hecho de que esas paredes, puentes, muros, callejones, etc., se encuentran más cerca a las personas, comunidades y habitantes de las ciudades, es decir que se hayan por así decirlo cercanas a lo que la gente llama como su hogar.

Que si es arte o no es arte, cada quien tiene una respuesta. “Si buscamos una definición de arte de índole más “pura”, decimos que es un medio por el cual un individuo expresa sentimientos, pensamientos e ideas” . El grafiti por lo tal cabria dentro de la definición pues es un medio de expresión donde se dan a conocer diversos sentimientos, ideologías, pensamientos, entre otras cosas, pues los temas que alguien puede comunicar son diversos y varían según el artista. El grafiti requiere de ciertos conocimientos, tanto de los materiales como del manejo de estos para generar esa expresión tan anhelada. “El arte involucra tanto a las personas que lo practican como a quienes lo observan; la experiencia que vivimos a través del mismo puede ser del tipo intelectual, emocional, estético o bien una mezcla de todos ellos.” El ser humano ve el arte desde distintas perspectivas, la de al autor y la del observador. El graffiti tiene como objetivo comunicar algo y no es mentira que la imagen visual provoca más reacción y menos indiferencia en las personas que las palabras. Por algo se dice “una imagen vale más que mil palabras”. Es por eso que el graffiti evoca sentimientos, reacciones ya sea de crítica o a favor. A veces las personas se sienten identificadas al ver estas inscripciones en sus barrios pues “gritan al mundo y a todo pulmón” las verdades que las altas clases sociales y el gobierno social callan. Cabe resaltar que no todo lo que se encuentra dibujado en una pared es graffiti. Para este como en muchos casos aplica una clasificación. Entonces ¿Cuándo podemos saber que es graffiti y que no lo es? Para esto se recurre al señor Armando Silva, experto en el tema que ha clasificado este fenómeno según seis valencias. Marginalidad, anonimato, espontaneidad, escenidad, precariedad y fugacidad. Características que según este autor representan la totalidad de un grafiti y depende de estas si se considera como grafiti o no, si se tiene la calidad debida o no se tiene. Estas valencias se refieren al mensaje con carga ideológica, a la reserva de la autoría, el aprovechamiento del momento, el valor ilegal, la esencia fugaz, la teatralización del mensaje y el bajo costo. Ahora bien si alguna característica no se evidencia el grafiti pasa a convertirse en un “grafiti pobre”. “La inscripción urbana que carece de marginalidad, puede más bien ser denominada Información Mural; si falta de anonimato puede bien denominarse un Manifiesto Mural y si excluye la espontaneidad, por oposición a espontáneos, podemos denominar Proyecto Mural. Lo anterior traduce que el graffiti plenamente cualificado posee todas las valencias en máxima tensión, pero el grafiti pobre puede carecer de una de ellas y se producen los otros fenómenos intermediarios aludidos”.
Ejemplo

“Keep your coins, I WANT CHANGE”
Esta imagen es graffiti, porque cumple todas las características. Contiene una fuerte crítica social al sistema político. En la imagen se observa a un hombre de la calle que pide monedas con un cartel que expresa que no quiere seguir haciéndolo, exige un cambio, y se deduce por eso que declara oportunidades para mejorar su situación laboral y por consiguiente su calidad de vida. Esto corresponde a la marginalidad. El mensaje ideológico. Aparte no se especifica el autor, y de por sí es una pared, un muro cualquiera, un bien privado, que por ende cabe en la característica de trazado ilegal. Aparte el autor escoge el lugar y trabaja con los materiales que él cree son mejores para la creación del dibujo y de su mensaje. La teatralización corresponde a que no se dice, o se escriben simples palabras y ya, sino que se le da un contexto para generar un mayor impacto en los espectadores, pues el hecho de poner un hombre cualquiera, produce una identificación por parte del público en cuanto a que son situaciones cotidianas que se ven seguido y hombres como él que está pintado en la pared, se encuentran en todo lugar, por ejemplo, en un semáforo. Estas características corresponden al anonimato, la espontaneidad y la escenidad. Pues es una idea cualquiera, que se plasma en un lugar específico, bajo ciertos parámetros específicos, de manera espontanea, aprovechando el momento, para adornar un mensaje y generar un mayor impacto visual. Y las últimas características son la fugacidad y la precariedad. La primera se refiere a que así como se dibuja también se borra, y este ejemplo en cualquier momento puede desaparecer debajo de una capa de pintura o con puede ser erradicado con un químico potente. Y la segunda responde a los bajos costos de la creación del dibujo, pues los elementos usados más que todo son, los aerosoles y en este caso puede que una plantilla. Los costos de estos elementos no requieren una gran inversión y por lo tanto se dice que la creación del graffiti no exige una gran riqueza. Por este análisis y según las valencias de Armando Silva la imagen anterior puede ser catalogada como un graffiti.
El carácter vandálico que se le da al grafiti se refiere a su característica marginal. Para los que se pregunten por qué el graffiti no puede ser legal existen varias razones. La primera su condición ilegal es una característica inexorable para que algo se considere graffiti. Además existen países donde se han implementado las “paredes legales” y el resultado de dicho experimento no ha sido el esperado, pues el hecho de legalizar muros para erradicar el graffiti es un argumento contradictorio y lo único que genera es la promoción y la popularización de esta práctica. Dicho lo anterior y según Armando, “la inscripción urbana que llamamos graffiti corresponde a un mensaje o conjunto de mensajes, filtrados por la marginalidad, el anonimato y la espontaneidad y que en el expresar aquello que comunican violan una prohibición para el respectivo territorio social dentro del cual se manifiesta.”

La gente que se opone al graffiti lo cataloga como factor de abandono y decaimiento de la calidad de vida. Sustentan que el graffiti da una mala impresión y que su realización va ligada a delitos y toda clase de actos ilícitos. Para los que estén de acuerdo deben saber que el graffiti hace parte de la identidad ciudadana y que es una herramienta de expresión y una alternativa a la monopolización de los medios masivos y la publicidad. El graffiti va de la mano con la ciudad, al ser este un medio de expresión, se convierte en una herramienta utilizada por habitantes de una ciudad, donde trasmiten a través de sus esquemas, dibujos, etc., sus pensamientos e ideales de acuerdo a lo que viven, a la situación cotidiana y por tanto al lugar en el que habitan. Los graffitis hablan de la ciudad. Hay ciudad en cada grafiti, se describe la situación y las inconformidades que se generan en esta. Cada graffiti se da de acuerdo al ambiente de la ciudad, por tanto la ciudad no es ajena a estos emblemas y es la que determina como serán estos y de que hablaran. “Hoy bajo la comprensión del graffiti podemos ver la ciudad, pues si el grafiti corresponde a una ideología de muro y escritura, la ciudad entera no puede escapar nunca a ser descrita por sus habitantes, y si bien es cierto que la ciudad responde a una ideología territorial y social más grande y complicada que el muro, no es menos verídico que ella está sostenida por aquéllos, ahora en su sentido físico y simbólico. La relación objeto físico y escritura, mundo y vivencia, espacio y símbolo, son los supuestos que debemos desenredar para captar los problemas inherentes a la puesta en escena y teatralización colectiva de la ciudad”
El graffiti contiene una esencia callejera, se encuentran debajo de puentes, en edificios, paredes, callejones, etc. hacen parte de los elementos ciudadanos y constituyen una escapatoria a lo cotidiano, pues la técnica empleada y los materiales con los que se hacen estos, brindan una compleja estructura que le permite al ciudadano y al autor en sí, observar un punto de vista distinto , recrear su mente, admirar una obra, y además brindar un sentido de pertenencia, es decir vivir cerca del graffiti permite tener un elemento con el que las personas se pueden identificar. El graffiti está ligado a la ciudad y más que todo a la sociedad. El grafiti nace como medio de expresión, para comunicar ante la gente lo que nadie quiere ver. El graffiti por su carácter “rebelde” o más bien polémico, es un arma en contra del gobierno, en contra de los grandes medios que cuentan una verdad a medias y que ignoran sin remedio a un gran público como lo es la “inmensa minoría” de las clases sociales menos favorecidas.
El graffiti como tal es arte, un arte de las masas, un arte incomprendido pero a la vez eficaz pues se invierten grandes sumas de dinero para su erradicación, pues a los “atacados” por estas inscripciones no les conviene que estos comuniquen e incidan en la vida de las multitudes que tanto quieren aplacar. El grafiti como tal es útil, el verdadero graffiti, el que cumple con los requisitos, este graffiti real da al mundo un respiro y una nueva forma de ver la vida, ofreciendo diversas formas y colores, pintando las paredes de esperanza y anunciando cosas que todos sienten pero que nadie se atreve a decir.

1 comentario:

indira dijo...

El ensayo está bien escrito, se nota que Laura ballesteros a leído mucho sobre el graffiti ya que logra identificar plenamente a lo que se le puede llamar graffiti , me gusta mucho el final del ensayo ya que logro conectarme de una forma excepcional, porque también estoy de acuerdo que el graffiti es un arte callejera que permite al grafitero expresarle a una ciudad lo que el realmente piensa y sin dejar atrás que esto se convierte en belleza visual.
comentario escrito por:
juan sebastian narvaez